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Los amigos de Gonzalo: en el homenaje a Piñeiro



[CantabriaConfidencial.com] -0-07-20





5-:10

Nos acabamos de enterar, con gran alborozo, que un grupo de amigos va a tributar un merecidísimo homenaje al alcalde saliente, D. Gonzalo Piñeiro, “Gonzalo” para los amigos, quienes incluso han formado una asociación con tal motivo.
Esta asociación de Pombo-Cañadío y Ensanche quiere adherirse al homenaje a un personaje público que, en sus doce años de mandato, ha sido capaz de convertir Santander en una de las ciudades más bonitas y acogedoras del mundo.
Sus numerosas obras incluyen realizaciones tan vanguardistas y actuaciones tan acertadas como haber enmendado la plana al Ministerio de Fomento, que nos había construido una horrible autovía en mitad de las Llamas, convirtiéndola en, según su acertada expresión, una “autovía humanizada”, que nos permite contemplar, a 50 por hora, el maravilloso parque de hormigón del mismo nombre, sin igual en Europa, que está a punto de terminarse. Ahora se tarda un cuarto de hora en lo que se podría tardar tres o cuatro minutos, sí, pero sin poder disfrutar del entorno, como por ejemplo de esa ladera sur de Monte ejemplo del desarrollo urbanístico de Santander, que ha quedado francamente preciosa. Por no hablar de las glorietas que la adornan y las que la van a adornar que, si hubiera que poner alguna pequeña pega, estaría bien poner unas cuantas más. Por ejemplo, una cada diez metros. Iba a quedar la autovía humanizada de cine.
Al acabar esa bella autovía, y si los frenos del coche no se han calentado demasiado de tanto pisarlos, nos encontramos con el Palacio de Deportes –en las propias y acertadísimas palabras de Gonzalo, “lo que se ha dado en llamar el Guggenheim del Deporte”-, que sirve de marco excepcional a todo tipo de eventos musicales y que con su diseño supermoderno es la admiración de la arquitectura mundial. Y solo costó el doble de lo presupuestado, que no todos pueden decir lo mismo.
Y qué decir del Mercado del Este, que con su extraordinaria restauración en hormigón emula al Covent Garden londinense como motor del centro, sobre todo del centro de copas nocturno, porque lamentablemente lo que es el comercio propiamente dicho no va del todo bien. Y multiplicando solo por tres el presupuesto inicial, pero consiguiendo un ahorro de 700 millones de su amigo Álvarez Cascos, que, eso sí, los tuvo que quitar del fondo de restauración de edificios históricos, pero eso a nosotros qué nos importa. Que se busquen la vida los de Burgos para arreglar la catedral.
Además, seguro que a ellos no les ha dado un premio Europa Nostra por la cuidada restauración del mercado, que restaurar un edificio manteniendo los materiales originales después de haberlo reducido a polvo, eso sí que tiene mérito. ¿O no?
O el Palacio de Exposiciones, que tenía entre otras funciones la de eliminar la multitud de carpas que invaden las plazas del centro un día sí y otro también. No las ha quitado, pero ha quedado muy funcional y moderno, sirviendo además, entre otras muchas cosas, para darle a Gonzalo este merecido homenaje, porque a ver dónde metes tanta gente si no. También ha salido un poco más caro de lo previsto, pero ahí está. Sabiendo ahorrar, el dinero da para mucho.
Por no hablar de la peatonalización del centro y del Ensanche. Ahora la gente puede pasear por sus calles sin estorbos. Bien es verdad que también se va a comprar a las grandes superficies, que sí tienen aparcamientos, pero no hay problema: los locales comerciales que vayan cerrando podrán convertirse en bares de copas, porque de todos es sabido que Santander es una ciudad volcada al turismo y que a los turistas les encanta venir en noviembre para disfrutar de sus maravillosos locales de copas, cuya bien ganada fama ha traspasado las fronteras nacionales. Y todo con mucho tacto y finura, promocionando el noble arte de beber entre los jóvenes con sus acreditados botellones, no como ese animal de Gallardón, que se pone ciego de apalear a esos pobres chavales que solo quieren celebrar el 2 de mayo y homenajear a Velarde.
Y los residentes hemos conseguido por fin no tener que llevar a lavar los coches todos los lunes para quitar los cercos de los vasos de cubata y de las botellas de cerveza, y los restos de las meadas, que por eso nos ha quitado Gonzalo los aparcamientos, para que no nos ensucien los coches los turistas marchosos y no por fastidiar como creen algunos malpensados.
Aparcamientos para residentes, no ha hecho muchos, es verdad, -me parece que ninguno- pero puede ostentar con orgullo el récord de haber anunciado su construcción más veces que nadie, que también tiene su mérito.
Y nos ha librado de llenar la ciudad de viviendas sociales que, no es por nada, pero como son muy baratas darían una impresión de Santander como de ciudad pobre, con lo que nos ha costado alcanzar esa fama de distinción y elegancia que tenemos gracias a Gonzalo.
Ha sido él y su valiente gestión quien nos ha evitado la construcción de ese edificio conocido como el “Moneo”, oponiéndose con uñas y dientes. Y la razón de haberse opuesto ahora, y no cuando lo querían hacer los de su partido mucho más grande, es porque de un artista de la talla de Moneo hay que hacer las cosas cuanto más grandes mejor, y no más pequeñas. Y reduciéndolo un tercio, pues quedaba como mal. Bien es verdad que en esto le ayudó mucho el potente movimiento vecinal del Sr. Carrancio, pero a Gonzalo no se le puede quitar el mérito. Que lo tiene y mucho.
La despedida de Gonzalo ha sido apoteósica: ¿Y la jugada maestra de vender el Servicio de Aguas a una compañía privada para sacar una pasta y ponernos la ciudad patas arriba? ¿Eh? ¿No es genial? Cuando un alcalde se pone a hacer obras, se pone a hacer obras, y no se anda con tonterías. Hombre, lo malo es que si te gastas toda ese dinero de una tacada luego no queda nada para imprevistos. Pero tanto si el que le sigue es de su partido como si no –con mucha más razón-, que espabilen y hagan como él. Así se deja la ciudad, bueno el centro, hecho un primor. Y lo que se aprecia de un alcalde es que haga obras. Eso de pagarlo solo preocupa a los pusilánimes, qué caramba.
En fin, no pretendemos aburrirles con la relación de logros de este excepcional alcalde, el mejor sin duda que ha tenido Santander desde hace doce años, porque enumerar los infinitos méritos de Gonzalo requeriría periódicos enteros, y eso resumiendo mucho. Solo decir que este homenaje nos sabe a poco. Por eso, y porque es de bien nacidos agradecer los favores recibidos le deseamos, de todo corazón, que Dios le dé tanta paz a partir de ahora como la que aquí nos deja.

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ASOCIACION "POMBO-CAÑADÍO, ENSANCHE"
Domicilio postal: apartado 699 - 39080 SANTANDER
Teléfono: 609 844 574 - Correo electrónico: ensanche@ensanchesantander.com